Las flores son mucho más que un complemento del traje de flamenca. La forma de colocarlas, el color, el tamaño y la combinación de variedades pueden cambiar por completo un look.
Aunque la flor en la parte superior de la cabeza sigue siendo un clásico, cada vez encontramos más formas de llevarlas: pequeños detalles alrededor del moño, composiciones de un solo color, flores colocadas en cascada o una única pieza protagonista.
En Concha Vega nos gusta valorar cada combinación de manera individual. No todos los trajes necesitan la misma flor ni la misma composición. El estampado, el tejido, el mantoncillo, los pendientes y el propio peinado son parte de un conjunto que debemos tener en cuenta.
Por eso, estas son algunas de nuestras formas favoritas de elegir y colocar las flores de flamenca.
La flor arriba: el clásico que nunca falla
Colocar las flores en la parte superior de la cabeza, formando un ramillete, sigue siendo una de las opciones más tradicionales y favorecedoras.
Además de aportar altura, estiliza visualmente y consigue ese aire flamenco tan característico que buscamos cuando nos vestimos para la Feria.
Podemos crear diferentes composiciones:
- Un conjunto de claveles del mismo color.
- Un conjunto de dalias.
- Flores de diferentes tamaños y variedades.
- Pequeñas flores agrupadas formando un ramillete con volumen.
- Una única flor protagonista, como una peonía o una rosa.
En nuestra tienda nos gusta trabajar especialmente con las mezclas de flores. Tenemos flores pequeñas de diferentes tipos y colores con las que podemos crear ramilletes personalizados, siempre teniendo en cuenta el tejido, el estampado y la gama cromática del traje.
Y aquí hay una regla que para nosotras es fundamental: las flores deben acompañar al traje, no competir con él.
Un vestido con mucho estampado puede pedir una composición más sencilla, mientras que un traje liso nos permite jugar más con las variedades y dar protagonismo al peinado.
Ramilletes de un solo color: una tendencia al alza
En los últimos años estamos viendo una evolución muy bonita en la forma de llevar las flores. Frente a los ramilletes que mezclan muchas variedades y colores, cada vez tienen más protagonismo las composiciones de un único tono o de una misma gama cromática.
El resultado es más armónico, limpio y elegante, sin perder la presencia que buscamos en un look de flamenca.
Podemos conseguirlo de diferentes maneras.
Claveles del mismo color
Al colocar varios claveles juntos conseguimos un efecto parecido al de una gran flor, con mucho volumen y presencia, pero manteniendo una composición muy limpia.
Ramilletes de dalias
Las dalias permiten crear composiciones con mucho cuerpo y personalidad. Su forma es especialmente bonita cuando buscamos una flor con presencia y una apariencia más estructurada.
Una única flor protagonista
También podemos prescindir del ramillete y apostar por una sola flor.
En Concha Vega nos gustan especialmente nuestras peonías degradadas, flores teñidas a mano que crean una transición de colores muy especial.
No tienen un tono completamente uniforme, sino que los diferentes matices aportan profundidad y hacen que cada flor tenga mucha personalidad.
Es una opción perfecta para quien quiere que una única pieza sea la protagonista del peinado sin necesidad de añadir más flores.
Pequeñas flores detrás del moño
No siempre necesitamos concentrar todas las flores en la parte superior de la cabeza.
Otra tendencia que nos gusta especialmente es incorporar pequeñas flores alrededor del moño o en la parte posterior del peinado.
Podemos colocar una pequeña rosa, varias florecitas o pequeños detalles coordinados con los colores del traje.
Una opción muy bonita es repetir alguno de los tonos del vestido o del mantoncillo. Por ejemplo, si llevamos un traje en tonos empolvados, podemos trabajar con flores dentro de esa misma gama. Si aparecen tonos buganvilla, verde o teja en el vestido, podemos utilizarlos para crear pequeños puntos de color alrededor del recogido.
El resultado es delicado, femenino y muy favorecedor.
También podemos combinar esta propuesta con una flor protagonista en la parte superior y completar el peinado con pequeños detalles detrás del moño.
Eso sí, siempre recomendamos mantener cierta armonía para que el conjunto no quede sobrecargado.
La flor lateral: una opción diferente
Llevar una única flor en un lateral de la cabeza es otra de las opciones que siguen teniendo su público.
Es una colocación que aporta personalidad y puede quedar muy bonita dependiendo del peinado, del tamaño de la flor y del resto de complementos.
Desde nuestro punto de vista, actualmente vemos más protagonismo en otras propuestas, pero sigue siendo una alternativa perfectamente válida para quienes se sienten especialmente favorecidas con ella.
Aquí las proporciones son fundamentales.
Una flor demasiado grande puede competir con los pendientes o desequilibrar visualmente el conjunto. Por eso, debemos valorar el tamaño de la flor en relación con el rostro, el recogido y los complementos.
No hay una única forma correcta de llevar flores. Lo importante es encontrar aquella con la que cada mujer se sienta cómoda y guapa.
Flores en cascada desde la raya del pelo
Si buscamos una propuesta con más movimiento, una de nuestras favoritas es colocar las flores de manera que nazcan desde la raya central del cabello y se desplacen hacia uno de los laterales.
El efecto recuerda a una pequeña cascada floral y aporta mucha personalidad al peinado.
Podemos utilizar flores de diferentes tamaños, empezando con piezas algo más voluminosas cerca de la raya y reduciendo progresivamente el tamaño hacia el lateral.
También podemos utilizar varias florecitas de una misma gama cromática para conseguir un resultado más natural y coordinado.
Esta colocación funciona especialmente bien cuando queremos un peinado llamativo sin recurrir a una única flor de gran tamaño.
La clave está en estudiar bien la colocación para que las flores sigan la forma del peinado y parezcan parte del conjunto, no piezas colocadas de manera independiente.

¿Mezclar flores o elegir una sola variedad?
Es una de las preguntas que más nos hacen nuestras clientas y no existe una única respuesta.
Depende del traje y del resultado que queramos conseguir.
Las mezclas permiten crear ramilletes muy personales. Podemos combinar claveles, dalias, rosas y pequeñas flores de diferentes variedades para conseguir volumen, textura y movimiento.
Además, nos permiten recoger diferentes matices del vestido y crear combinaciones de color muy especiales.
Pero las composiciones monocromáticas también pueden conseguir un resultado espectacular.
Un ramillete de claveles del mismo tono, varias dalias iguales o una única peonía degradada pueden convertirse en el punto de atención del look.
La ventaja de estas composiciones es que pueden crear el efecto visual de una sola flor de mayor tamaño, consiguiendo una imagen más limpia y elegante.
En Concha Vega nos gusta valorar cada caso de manera individual. A veces una pequeña mezcla de tonos es exactamente lo que necesita un traje y, en otras ocasiones, una única tonalidad consigue que todo el conjunto tenga mucha más fuerza.
Cómo elegir el color de las flores según el traje
El color es uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir las flores.
Podemos buscar un tono exactamente igual al vestido, elegir un color que combine con él o crear un contraste que aporte personalidad.
Si el traje es liso
Tenemos mucha libertad para jugar con las flores.
Podemos elegir una pieza protagonista, un ramillete monocromático o una composición con diferentes variedades y colores.
Si el traje es estampado
Aquí recomendamos observar primero los colores que aparecen en el tejido y escoger uno o dos tonos que ya estén presentes.
De esta forma conseguimos una composición más armónica sin añadir colores que puedan competir con el estampado.
Si el traje tiene tonos empolvados
Los rosas suaves, malvas, verdes apagados y tonos crema pueden crear combinaciones muy delicadas.
Si predominan los tonos tierra
Teja, mostaza, beige tostado, chocolate o verde oliva permiten crear conjuntos cálidos y elegantes.
Si el traje tiene mucho contraste
Podemos escoger uno de los colores secundarios del vestido para conseguir que las flores destaquen sin recargar el estilismo.
Y hay otro elemento que no debemos olvidar: el mantoncillo.
Muchas veces encontramos en sus bordados el color perfecto para elegir una flor que conecte visualmente todos los complementos.
Por eso, nuestro consejo es no elegir las flores de manera aislada. Lo ideal es pensar en traje, mantoncillo, pendientes, peinado y flores como un único conjunto.
¿Qué debemos tener en cuenta antes de colocar las flores?
Además del tipo y el color, hay otros detalles que pueden cambiar completamente el resultado:
- El peinado: el moño, el recogido y la posición de la raya condicionan dónde quedarán mejor las flores.
- El tamaño: una flor grande puede ser suficiente por sí sola, mientras que las pequeñas permiten crear composiciones.
- Los pendientes: debemos evitar que las flores compitan visualmente con ellos.
- El mantoncillo: si tiene mucho bordado o protagonismo, podemos buscar una composición floral más sencilla.
- El estilo personal: algunas mujeres prefieren una imagen más tradicional y otras buscan propuestas diferentes y actuales.
Al final, la mejor elección no siempre es la que más se lleva, sino aquella que consigue que nos veamos favorecidas y disfrutemos de nuestro traje.
¿Cómo sujetar correctamente las flores de flamenca?
Hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido, pero que resulta fundamental: cómo sujetamos la flor al pelo.
Las flores de flamenca suelen llevar un tallo que se introduce y se esconde debajo del cabello para que quede oculto y la flor permanezca en la posición elegida.
Para fijarla, las horquillas se colocan en la parte superior del tallo, justo donde comienza la flor.
Nuestra recomendación es utilizar dos horquillas colocadas en sentidos opuestos: una hacia un lado y otra hacia el contrario.
Con esta sencilla colocación suele ser suficiente para conseguir una buena sujeción sin llenar el pelo de horquillas.
No hace falta utilizar muchas. Lo importante es colocarlas correctamente, aprovechar el tallo de la flor y asegurarnos de que queda bien fijada al peinado.
Las flores que transforman un look de flamenca
La flor es una pieza fundamental dentro de la estética flamenca y una de las formas más bonitas de aportar personalidad al estilismo.
Podemos apostar por un gran ramillete de claveles, una composición de dalias, una peonía degradada teñida a mano, pequeñas rosas detrás del moño o una cascada de florecitas que recorra el recogido.
Las posibilidades son muchísimas.
En Concha Vega creemos que la clave está en cuidar los detalles, elegir bien los colores y encontrar el equilibrio entre todos los complementos.
Porque no hay dos trajes iguales ni dos flamencas que tengan que vestir exactamente de la misma manera.
Nuestra recomendación es que elijas las flores pensando en tu traje, pero también en tu personalidad. Que cuando te mires al espejo sientas que todo encaja y que ese conjunto habla de ti.
Y si todavía no tienes claro qué flores elegir, en Concha Vega estaremos encantadas de ayudarte a crear tu combinación.
Porque en la moda flamenca, los pequeños detalles son los que consiguen que un look sea verdaderamente especial.
